Aníbal cuenta con más soldados, aunque muchos eran nuevas levas sin experiencia o mercenarios poco fiables, los romanos cuentan con una caballería más numerosa. Los cartagineses tienen ademas un gran numero de elefantes de guerra, ningún ejercito había sido capaz de resistir una carga de estos enormes paquidermos.

Disposición inicial de la batalla de Zama

Los ejércitos están frente a frente, los romanos con su típica distribución de la época romana: hastati, princips y triarios ordenados en tres niveles, precedidos de sus escaramuceros, los velites. A los flancos se encontraban por un lado la caballería itálica, y en el otro los aliados númidas.

Enfrente se encontraba el poderoso ejercito de Albania. Tenía también tres lineas, por delante los mercenarios, seguidos de las levas cartaginesas, en el tercer escalón estaban los veteranos de Aníbal. Delante de todos se encontraban los poderosos elefantes. En ambos lados lo cubrían su caballería númida, menos numerosa que la del ejercito romano.

La batalla

La batalla de Zama comienza y los 80 elefantes cargan contra las lineas romanas. El resultado parecía que iba a ser el habitual, romper las líneas aplastando a gran cantidad de infantes. Pero en el ultimo instante las tropas abren unos pasillos, y empiezan a sonar gran cantidad de cornetas. Los paquidermos desconcertados por el ruido, al ver huecos por donde avanzar, corren para ser aniquilados poco a poco por las jabalinas y lanzas romanas. El resto huye despavorido hacia atrás donde tienen que ser abatidos por su propio ejercito para evitar males mayores. Mientras, las caballerías de ambos flancos empiezan a batallar entre ellas y poco a poco se alejan del grueso de los ejercitos.

Viendo esto, Aníbal lanza a la primera línea de su infantería al ataque, el choque con las líneas romanas es cruento. Los hastati empiezan a desfallecer, siendo relevados por los principes que igualan las tornas. La primera oleada cartaginesa es rechazada y huye hacia sus líneas, pero Anibal no les deja huir y mucho son ensartados por las picas de su propio ejercito, los pocos huyen por los costados de la batalla.

Los romanos avanzan posiciones y Aníbal envía a su segunda fuerza de infantería. Los romanos van intercambiando sus líneas haciendo avanzar a los triari, van turnando sus líneas para que los hombres puedan descansar.

Finalmente los veteranos de Aníbal entran en combate, soldados curtidos que han luchado en mil batallas, una magnifica fuerza de combate. Ante la acometida de estos, las líneas romanas tienen que retroceder, el combate se le pone negro a Escipión.

Cuando el combate parecía incierto apareció la caballería de Lelio y Masinia, habían conseguido derrotar al final a la menos numerosa caballería cartaginesa. Cargaron contra la retaguardia de Aníbal inclinando la balanza al lado romano, la victoria estaba asegurada.

Conclusiones de la batalla de Zama

Fue una victoria aplastante para los romanos. Con apenas 1.500 muertos y 4.000 heridos, conseguieron hacer más de 30.000 bajas entre muertos y heridos, capturando a más de 15.000 hombres. Esto supuso que no había ejercito en Africa para oponerse a Escipión.

Con esto obliga a los Cartagineses a firmar la rendición, poniendo fin a la segunda guerra púnica. Cartago sufre graves imposición y desaparece como una potencia en el Mediterraneo, fue el fin para ellos. Unas décadas después, se da una pequeña tercera guerra púnica con una Cartago en decadencia. Despues de muchas penurias  la ciudad de Cartago es completamente destruida.

 

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